Atrás quedaron los tiempos en los que no se competía por quién vendía más automóviles o más motocicletas, sino por quién tenía el presupuesto mal alto. A finales de los 90 y principios del nuevo siglo, gran cantidad de marcas empezaron a irrumpir en el mundo del motor. En todos los ámbitos, en el rally, en el motociclismo, en la F1, en todos los campos. En un principio, las grandes marcas se acercaron al mundo de la competición solo como parte de algún proyecto privado, es decir, solo para suministrar sus motores o algún tipo de tecnología al equipo. Pero de hay pasaron a ser ellos los propios equipos. Con la estrategia de la marca, para así incrementar sus ventas se enrolaron en las diferentes competiciones. Algunas veces con más pena que gloria. Pasaron de ser clientes de una estructura a ser ellos sus propias estructuras. Pero todo, camuflado en una apariencia de competitividad, en una apariencia de conseguir puntos, carreras, grandes premios, o títulos porque sus verdaderos objetivos eran el de vender. Vender sus coches y sus motos. En realidad solo competía por una cosa. Por cada punto que conseguían, o por cada carrera que ganaban, se disparaban sus ventas. Sus satisfacciones solo eran que después de un fin de semana de carreras, el lunes la bolsa catapultaría el valor de las acciones de la compañía. Atrás quedaron esas alegrías por las victorias conseguidas solo por el mero hecho de ganar y solo ganar a tus rivales, no por vender. A pesar de todo, siempre quedaron un puñado de valientes que siguieron en la brecha. Siempre con graves problemas económicos, e incapaces de poder competir con super estructuras multinacionales y a veces, obligados a vender sus equipos. Ya hacía bastante tiempo en el que algún loco del motor se embarcaba en una aventura arriesgando todo su patrimonio. Los equipos que en su día fueron grandes, ahora solo eran entidades mediocres, eclipsadas por los nuevos equipos. Era el tiempo de las vacas gordas. Se inauguraban nuevas factorías, nuevas sedes, se contrataban a mas y mas ingenieros, mientras, los equipos “familiares” seguían en sus modestas sedes trabajando como asta ahora habían hecho. Habían pasado de ganar un titulo mundial hace meses a estar casi desahuciados en las parrillas. Los cronómetros que antes destrozaban, ahora les suponían un lastre. Las barreras que pasaban, ahora eran infranqueables. Como no hay ni bien ni mal que dure cien años, a todos nos empezó a afectar esta crisis globalizada y las grandes marcas vieron que ahora sus coches y motos permanecían un día y otro en sus concesionarios y no se vendían. Ante esta situación, tuvieron que encauzar sus actividades económicas y como el mundo de la competición solo era un “capricho” , un juguete con el que divertirse, empezaron a abandonar los boxes y las parrillas. Con esto quedó claro que su única intención en el mundo de la competición, era la competición de vender y no la de crear vitrinas. A pesar de todo ello, los que en su día fueron grandes y ahora solo modestos, siempre les quedará las satisfacción de presumir de títulos y victorias, algo que las super marcas ni siquiera conocen lo que es eso. Mientras que unos presumen de tener coronas mundiales en sus vitrinas, otros solo pueden exponer cientos de millones de perdidas. Siempre habrá alguien que su pasión sea la competición en los circuitos y en las pista de polvo, arena y nieve y no la de ir a salones prestigiosos en grandes ciudades y de presentar que su producto ha sido el mas vendido en ese semestre.
lunes, 23 de febrero de 2009
martes, 20 de enero de 2009
La lógica-ilógica del conflicto bélico.
" La guerra es un lugar donde jóvenes que no se conocen y no se odian se matan entre sí por la decisión de viejos que se conocen y se odian, pero que no se matan. "
Palabras del Coronel Erich Hartmann ( máximo as de caza de la Luftwaffecon 352 victorias ) al periodista Javier Nart.

domingo, 4 de enero de 2009
Cena Chicas & Val
Por lo visto perdí una apuesta, que ya ni siquiera me acuerdo de cual fue. Paralelamente, tenía una cena con Fati y Toni. Pero el dilema estaba en que yo quería cenar con cada una de ellas por separado y ellas que no. Que cenar los tres juntos. Para entonces, ya había cenado con otra chica de la pandilla. Guada. La cena con Guada si me acuerdo perfectamente de como fue y porque fue. Eran las navidades del 2006. Estábamos en el local de encima de la imprenta de Gonzalo. Empezaron a decirme a que hora me vendría a casa y les dije que quien la acertara pues que la invitaría a cenar. Guada dijo las tres y acertó. Fue ya por el mes de Febrero cuando pagué lo prometido. Fuimos a la Parrilla y allí cenamos. Es mas, me acuerdo incluso que cené solomillo al queso de la Serena. Ya por entonces seguíamos con la cena a tres de Fátima. Toni y yo. No había acuerdo para la cena. Entretanto, surgió otra apuesta, y como no, era otra cena. Ahora era con Inma. La verdad es que yo no se si la perdí, si la gané o ni si quiera se hizo, pero de ahí salió la formula perfecta para cenar también con Fátima y Toni. ¿Cuál era esa formula perfecta? Pués ir a cenar todos. Quedamos un día de Diciembre, ya casi terminando el año. A la cena también vino o mejor, se acopló Bea. Quedamos en el buzón de la ermita. De ahí fuimos a la caseta. Nos sentamos y comenzamos a pedir. Empezamos con una botella de Lambrusco. Asta entonces no lo había probado. Nos acabamos esa botella y otra más. Llegó el turno de pedir la cena y empezamos a elegir pizzas. Fuero cuatro, ¡creo! Pero no sólo eso, también pedimos una ración de patatas y para entonces ya me había pedido yo también un pincho de tortilla. ¡La camarera lo estaba flipando! Incluso nos dijo que si todo eso nos íbamos a comer, y ya lo creo que si no lo comimos. Cada vez que pasaba por nuestro lado nos miraba y miraba los platos. Que risa tuvimos toda la noche con eso. Cuando acabamos de cenar, fuimos al Batikao . Nos tomamos algo y como es costumbre en mí, pronto para casa. Ahí nació la primera cena de las Chicas & Valdy. Lo pasamos genial, la verdad. Así que este año habría que repetir. Durante el año también hubo apuestas, pero ninguna llegó a concretarse en cena. Aunque estuve apunto de perder alguna. Cuando llegó navidad, este año ya, propuse volver a ir a cenar. La respuesta por parte de todas fue muy positiva. Iríamos a cenar otra vez de nuevo. Y esta vez con mas gente, aunque luego nos quedáramos poquitos. Tras varios cambios de fecha, del 26 de Diciembre, acabamos el día dos de Enero. Como no, la cena volvió a ser en la Caseta. Esta vez, Inma y Toni no pudieron venir, pero si vinieron dos chicas nuevas. Guada y Mari Jose. Fati y Bea repetían. Empezamos, como no, con la botella de Lambrusco, que luego se convirtió en otra más. Volvimos a elegir las pizzas que cenaríamos, pero esta vez no sería cuatro. Nos quedamos en tres, pero la ración de patatas por supuesto que si la pedimos. Este año hubo novedad. Una camarita de fotos, la de Guada. Haber si me acuerdo de que fueron las pizzas. Una fue la Parmesana, otra la Hawaiana, que por cierto está tremenda, y la última…fue…Boloñesa quizás. A la hora del postre, lo eligieron Fátima y Bea. Fueron cuatro bolas de helado con unos barquillos. Pero parece que a Bea le resultaron pocos los barquillos y se levantó a pedí unos cuantos más. Estaba lloviendo. Bueno en realidad, estuvo lloviendo prácticamente toda la cena. Ya habíamos acabado la segunda cena de Chicas & Valdy. Volvimos al Bati como el año anterior, que por cierto nos recogio Juan María y Chema. Ya allí, en el Bati, me invitaron las chicas a una copa. Brugal con 7up. Y como no, yo prontito para casa. Había terminado la segunda cena.
miércoles, 17 de diciembre de 2008
Cuantas veces...
Cuantas noches te has pasado sin dormir pegado a tus apuntes y luego has llegado a ese exámenes y te has quedado en blanco; ó cuantas tardes has visto como la gente salía a tomarse algo y se divertía en los fines de semana mientras tu estudiabas y luego has suspendido ese examen que te ha quitado el sueño en mas de dos ocasiones; Cuantas veces has dicho que no lo volverías a hacer y lo has hecho; cuantas veces te has mirado al espejo y te has llamado ¡Idiota! Cuantas lágrimas has derramado por esa persona a la que mil y una vez haz dicho que la olvidarías , que huyes de ella , pero en cambio la llevas dentro de ti; cuantas veces has mirado el móvil esperando ese toque o ese sms que nunca llegó; cuantas veces has mirado el reloj para escapar de esa clase o de aquel lugar; cuantas veces tu corazón de acero se ha fundido; Cuantas veces tu mente ha dicho, te quiero, y tu boca no lo ha pronunciado; cuantas veces no te ha servido de nada un consuelo; cuantas veces has deseado elevarte y permanecer solo; cuantas veces no has sentido nada; cuantas veces una lágrima ha sido mayor que el mar entero porque el viento llevaba a lomos la traición; cuantas derrotas han tenido mas dignidad que muchas victorias; cuantas veces ha llegado ese momento en el que te has hecho viejo de repente; cuantas veces has hablado con las montañas de la desesperación; cuantas veces te has quedado con unas entradas compradas; cuantas veces le has añadido a tu prudencia unas gotas de locura; cuantas veces te ha hecho falta una tarde de sol; cuantas veces has besado otros labios y solo has recordado los suyos; cuantas veces has buscado en calles de ciudades que no conoces; Cuantas veces has sonreído mientras estabas llorando por dentro; Cuantas veces has desenfundado tus palabras para con ellas matar y luego se ha quedado en una simple opinión; cuantas veces has preparado esa cena que se ha quemado y la has tenido que volver ha preparar y luego has soplado unas velas ya consumidas porque nadie cenó contigo; cuantas veces has perdido un silencio; cuantas veces has guardado un secreto y has terminado por contarlo; cuantas veces has callado cuando necesitabas contarlo para desahogarte; cuantas veces has oído música en tu cabeza y la has tarareado; cuantas veces te has despertado soñando; cuantas veces has intentado organizar un viaje, una excursión o una visita y al final solo se ha quedado en eso, en un intento; ¡Dime!, ¿Cuantas? Cuantos kilómetros has recorrido solo en tu coche, solo, escuchando la radio mientras llovía; cuantas veces has querido verle amanecer y verle anochecer; Cuantas noches te has gastado en la barra de un pub; cuantas veces has jugado, a lo que sea, diciendo, esta ves ¡Si! Y has recibido una derrota humillante; cuantas veces te has propuesto dejar de comer esas riquísimas golosinas o bollos y al final has acabado dándote un atracón de ellos; cuantas veces has dicho…mañana me levanto temprano y me pongo hacer cosas, y sin embargo luego te has levantado a mediodía; Cuantas veces has caminado en lugar de parar y empezar a temblar; cuantas veces tu ejército ha sido un fusil clavado en la tierra con un caso puesto sobre él; cuantas cosas han sido tus obsesiones; cuantas veces has entrado en algún lugar lleno de gente y te has sentido solo; cuanto esfuerzo te ha costado todo lo que tienes; Hay veces que quizás te sientas mal porque todo tu esfuerzo no ha tenido, ya no, la recompensa que esperabas, si no que ni siquiera ha tenido recompensa. Te sientes muchas veces frustrado. Sabes que en el fondo alguna vez algo te tiene que salir bien, que quién arriesga gana y que te lo juegas todo a una carta. Mueves tus peones en esta partida de ajedrez que es la vida. Porque luchas todos los días por ser mejor, porque hay veces que eres el latido del corazón, el mejor del equipo, por todo ello…hay derrotas que tienen más dignidad que muchas victorias.
sábado, 29 de noviembre de 2008
Restaurante París-Kabul.
Los talibanes amenazaron esta semana con atacar París si el Gobierno francés no retiraba sus tropas de Afganistan, según un video difundido por la cadena de televisión Al Arabiya. París, sin duda, tiene un significado especial para muchos afganos, hasta el punto de que, por sorprendente que parezca, Kabul tiene su propia Torre Eiffel. Se trata de una reproducción burda del monumento parisino que un día un afgano adinerado plantó, porque a él le dio la gana, en una intersección de calles de Kabul, tras viajar a la capital francesa y quedarse prendado de la obra de Gustave Eiffel. La torre afgana se erige en una zona de nueva construcción de Kabul, donde durante los últimos cinco años se han edificado decenas de salones de bodas, es decir, restaurantes para banquetes de casamiento. A cuál más fastuoso y hortera. En concreto, la Torre Eiffel kabulí se encuentra en una rotonda que se llama Sar Sabzí (tierra verde), pero todo el mundo la conoce como intersección de Sham-e-Paris (la noche de París), pues ese es el nombre de un salón de bodas cercano que construyó el propio promotor de la torre. No es el único salón de bodas en Kabul, no obstante, que lleva el nombre de la capital francesa. Hay otro que se llama Kabul-París, mientras el resto tienen nombres del tipo 'cielo azul', 'el palacio de las estrellas', o 'la puerta de Asia', como si los enlaces matrimoniales en Afganistán tuvieran algo de románticos, cuando en la mayoría de los casos son amañados por las propias familias de los contrayentes. Incluso, a menudo, el novio y la novia ni tan siquiera se han visto nunca antes del día de la boda.
A pesar de ello, en una sociedad como la afgana donde la familia es el núcleo y lo más importante, el día del casamiento es una de las jornadas más relevantes. Y por ello no se repara en gastos o al menos se intenta ostentar cuanto se puede. Ceremonias a lo grande . La fachada del salón de bodas Sham-e-Paris es toda de cristaleras y en el interior sus paredes están decoradas con purpurina, como si se tratara de un cuento de hadas. En la entrada un tigre gigante de peluche, a modo de animal disecado, da la bienvenida al visitante, y por los pasillos también hay cervatillos de la misma guisa. Las lámparas son todas de brillantes y los sofás, de color dorado. "La gente dice que nuestro salón de bodas es uno de los mejores de Kabul", declara con cara de orgullo el encargado, Mohammad Nadir, mientras asegura que en verano no dan abasto, cada noche tienen al menos un banquete. Para ello cuentan con dos grandes salones con capacidad para 600 personas cada uno, y un par más de dimensiones más reducidas. Los banquetes son casi siempre lo mismo, con más o menos clase. Las mujeres –con sus mejores galas y extremadamente maquilladas- celebran la boda por su lado en una sala, y los hombres, en otra. El novio y la novia tienen su propio reservado donde disfrutan (o sufren) la velada con sus familiares más cercanos, y se dejan ver de vez en cuando en el salón de las mujeres. El de los hombres, la novia ni lo pisa, y el novio aparece en algún momento de la fiesta. Evidentemente, no falta la música, el baile, las fotos y sobre todo la comida. De hecho, buena parte de los invitados van a la boda a comer, y además pocos lo disimulan. "Tenemos diferentes menús para los diferentes bolsillos. El más barato vale dos dólares y medio por comensal (2 euros) y el más caro, cuatro y medio (3.6)", detalla el encargado de Sham-e-Paris. Teniendo en cuenta que el salario medio de un funcionario afgano es de unos 65 dólares al mes (52 euros) y que en un banquete se pueden concentrar hasta quinientas personas, las bodas cuestan una auténtica fortuna, que corre toda a cargo de la familia del novio. Además, en Afganistán es tradición que el novio también pague una dote a la familia de la novia, que pude superar los tres mil dólares (2.400 euros). No es de extrañar, pues, que, una vez casados, el marido considere que, con su mujer, puede hacer lo que él quiera, pues para ello ha pagado por ella. Los jóvenes afganos se lamentan a menudo de la imposibilidad de contraer matrimonio por la falta de dinero, y ellas, de su destino de convertirse en objetos. En las cárceles afganas hay mujeres presas por el simple hecho de haber escapado del hogar conyugal, y lo peor es que socialmente no se ve mal.
A pesar de ello, en una sociedad como la afgana donde la familia es el núcleo y lo más importante, el día del casamiento es una de las jornadas más relevantes. Y por ello no se repara en gastos o al menos se intenta ostentar cuanto se puede. Ceremonias a lo grande . La fachada del salón de bodas Sham-e-Paris es toda de cristaleras y en el interior sus paredes están decoradas con purpurina, como si se tratara de un cuento de hadas. En la entrada un tigre gigante de peluche, a modo de animal disecado, da la bienvenida al visitante, y por los pasillos también hay cervatillos de la misma guisa. Las lámparas son todas de brillantes y los sofás, de color dorado. "La gente dice que nuestro salón de bodas es uno de los mejores de Kabul", declara con cara de orgullo el encargado, Mohammad Nadir, mientras asegura que en verano no dan abasto, cada noche tienen al menos un banquete. Para ello cuentan con dos grandes salones con capacidad para 600 personas cada uno, y un par más de dimensiones más reducidas. Los banquetes son casi siempre lo mismo, con más o menos clase. Las mujeres –con sus mejores galas y extremadamente maquilladas- celebran la boda por su lado en una sala, y los hombres, en otra. El novio y la novia tienen su propio reservado donde disfrutan (o sufren) la velada con sus familiares más cercanos, y se dejan ver de vez en cuando en el salón de las mujeres. El de los hombres, la novia ni lo pisa, y el novio aparece en algún momento de la fiesta. Evidentemente, no falta la música, el baile, las fotos y sobre todo la comida. De hecho, buena parte de los invitados van a la boda a comer, y además pocos lo disimulan. "Tenemos diferentes menús para los diferentes bolsillos. El más barato vale dos dólares y medio por comensal (2 euros) y el más caro, cuatro y medio (3.6)", detalla el encargado de Sham-e-Paris. Teniendo en cuenta que el salario medio de un funcionario afgano es de unos 65 dólares al mes (52 euros) y que en un banquete se pueden concentrar hasta quinientas personas, las bodas cuestan una auténtica fortuna, que corre toda a cargo de la familia del novio. Además, en Afganistán es tradición que el novio también pague una dote a la familia de la novia, que pude superar los tres mil dólares (2.400 euros). No es de extrañar, pues, que, una vez casados, el marido considere que, con su mujer, puede hacer lo que él quiera, pues para ello ha pagado por ella. Los jóvenes afganos se lamentan a menudo de la imposibilidad de contraer matrimonio por la falta de dinero, y ellas, de su destino de convertirse en objetos. En las cárceles afganas hay mujeres presas por el simple hecho de haber escapado del hogar conyugal, y lo peor es que socialmente no se ve mal.
viernes, 21 de noviembre de 2008
Jordan

Parece que la Fórmula 1 solo existe desde hace unos años, concretamente 2003 . ¡Vale! todo ello gracias al fenómeno que es Alonso. Tanto fenómeno mediatico, como fenómeno al volante. Pero ya desde la déca de los 50 había gente que ha seguido la F1 y que se ha jugado la vida como si se tratara de los autos locos. Si no, que se lo pregunten a un tal Emmerson Fittipaldi o a un señor que "solo" fue 5 veces campeón del mundo. Juan Manuel Fangio, y más recientemente a un señor que le encantaba conducir en agua. Ayrton Senna. Yo, empecé a interesarme por el Gran Circo allá por el año 95 ó 96. Estaba en el colegio y ya con un amigo nos disputábamos que piloto era el mejor, si el campeón del mundo Michaell, o por el contrario un joven piloto Británico llamado Damon Hill. Finalmente, Damon consiguió el titulo de 1996 con Williams-Renault. Poco después, en una excursión a Madrid, al SIMO, tube la oportunidad de ver un F1. En realidad vi dos. Un Jordan y un Prost. Pero fue el Jordan el que primero vi. Me fascinó. Lo toqué. Me hice fotos al lado del coche. Estaba en el stan de Immation. Por aquél entonces patrocinador del equipo. El qu coche tenia los colores típicos de Jordan. Amarillo y Negro. Recordar que en su comienzo, los Jordan eran verdes. Tenía pintada la boca de un tiburón en el morro. La verdad es que imponía. Calzaba neumaticos Brigestone y estaba "powered by" Honda. Llevaba sus riendas Jarno Truli, Frentzen y posteriormente , Alesi. Fueron los años dorados de la "scuderia". Se consiguieron podiums, poles y victorias. Tras el paso de los años, y tras una no mu buena gestión de su propietario, Eddie Jordan, embarcado en diferentes asuntos, hizo la perdida del motor honda, así como de algunos de los principales ingenieros. Con ello llegaron los malos resultados y la perdida de patrocinadores. En 2003, cuado ya estaba casi desauciado el equipo, en el GP de Brasil Fissichella, subió a lo mas alto del cajón. Fue una carrera loca. Poco después fue vendido a manos rusas con enormes problemas de financiación. Ahora, al ya no existir el equipo, me tuve que hacer de otro. ¿De cual me haría? Pués recordé mis años en la escuela y aquel piloto. Damon Hill. ¿De qué equipo era? de Williams. Pues entonces de Williams. Muchos me han querido meter enotros equipos, que si Midlan, Toro Rosso o más recientemente, Force India. Pero...es Williams F1 Team. Aunque el verdadero equipo de mi corazón fue Jordan y lo seguirá siendo. A Pesar de que ya no exista.
jueves, 20 de noviembre de 2008
Lágrimas Negras.
Y otros brazos extraños me estrechan, llenos de emoción, pero solo, consiguen hacerme, Recordar los tuyos, Inolvidablemente viviran en mi. En la vida hay amores que nunca pueden olvidarse, Inborrables momentos que siempre guarda el corazón, Porque aquello q un dia nos hizo temblar de alegria, Es mentira que hoy pueda olvidarse con un
nuevo amor, He besado otros labios buscando, Nuevas ansiedades,
y otros labios extraños me estrechan llenos de emocion, Pero solo, consiguen hacerme, recordar los tuyos, Inolvidablemente viviran en mi, inolvidablemente viviran en mi.
y otros labios extraños me estrechan llenos de emocion, Pero solo, consiguen hacerme, recordar los tuyos, Inolvidablemente viviran en mi, inolvidablemente viviran en mi.
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